Comisión de Protección Internacional de Menores

Coordinador

• Dra. Nuria González Martín.
Correo Electrónico nuriagm@unam.mx

Integrantes

 Lic. Gustavo Antonio Robles Cuevas


La sociedad de nuestro tiempo se caracteriza por la eliminación, ni casual ni espontánea, de las barreras jurídicas. A nadie se le escapa que éste no es un gesto altruista y que tampoco es un giro que llegue a ser una panacea en las relaciones universales y, en el caso concreto, en el trasiego transfronterizo que regula el Derecho internacional privado (DIPr).

Con esta premisa, es imprescindible analizar el significado actual de la evolución, de un sector sensible al ser humano y a la sociedad, como son las relaciones familiares internacionales y puntualmente la protección internacional de un sector altamente vulnerable como son los niños, niñas y adolescentes –o los menores tal y como se prefiere denominar en el ámbito relativo al DIPr-.

En nuestro contexto nacional, tenemos que apuntar que México fue criticado, durante muchos años, por el aislacionismo, a nivel internacional, que le caracterizó hasta la década de los años setentas; una época en donde México era tildado de territorialista.
México también es criticado, con posterioridad a dicha fecha y hasta el presente, por firmar y ratificar prácticamente todos los instrumentos internacionales que se le propone –salvo por algunas no honrosas excepciones-.

Digamos que antaño era criticado por un defecto de firma de tratados internacionales y en la actualidad por un exceso de firma de dicha normativa convencional.

Este “exceso” de firma y ratificación de tratados internacionales, como decimos, ha sido muy censurado por los operadores jurídicos, nacionales e internacionales, que han visto en esta práctica un actitud nada recomendable. Para nosotros esta inercia o práctica no es reprochable, así somos y así nos gusta. La crítica, por nuestra parte, quizás deviene en la falta de utilización de dicha normativa convencional y su falta de armonización con la normativa autónoma o interna mexicana. Una regulación necesaria, completa y exhaustiva que deviene en pro, en beneficio de manera concreta y puntual, de los derechos de nuestros niños, niñas y adolescentes.

En la actualidad, en pleno siglo XXI, México comienza a tomar cartas en el asunto para que desde la teoría hasta la práctica, desde la enseñanza y aprendizaje del DIPr , se formen especialistas, abogados litigantes y profesores de Derecho en la rama iusinternacionalprivatistas.

El derecho internacional, público y privado, deja de ser una materia sin importancia, a veces de “relleno”, para tomar vigor y ponerse a la cabeza como materia toral en la formación del jurista que quiere interactuar con la realidad actual.

La globalización, término inevitable, nos obliga, queremos o no, a unirnos a esta apabullante sinergia de firma de tratados internacionales en materia familiar, por el tema que nos ocupa, en donde la protección del más débil debe ser el objetivo a perseguir.

Los cambios fundamentales en el orden jurídico internacional, las transformaciones en las que nos vemos inmersos en un Estado de Derecho nos responsabiliza ante un trabajo difícil de comulgar con la protección de los menores en materia de adopción, alimentos, sustracción, tráfico y trata por citar algunos de los debates más delicados y asiduos en la actualidad de la familia internacional.

La justificación de una Comisión sobre derechos que verse, de manera especializada, sobre la protección internacional de menores ante el contexto expuesto en general, y el mexicano, en particular, no deja pauta para la duda.